7072_17511_1Los ingresos que un trabajador recibe quincenal o mensualmente como salario le deben alcanzar para cubrir todos los gastos en ese lapso de tiempo y preferiblemente para poder ahorrar, es decir, dejar un dinero libre para gastar en el futuro. 

Menos gastos en la casa

– Haga una reunión familiar para que entre todos puedan detectar los gastos más costosos para el mantenimiento del hogar y aquellos en donde podrían reducirse.

– Trate de buscar alternativas de ahorro. Por ejemplo, si encuentra que el valor de la factura en el servicio de energía ha aumentado, es momento para revisar qué tipo de bombillas usan, cuántas se encienden sin justificación, cuánto dura el baño con agua caliente o en qué estado están los electrodomésticos.

– Haga el mismo ejercicio con los demás servicios públicos y encuentre soluciones de ahorro.

– Si hay desperdicio de alimentos hay que detectar si se está cocinando en exceso o si se insiste en que algunos miembros de la familia, como los niños, consuman lo que no les gusta. En el primer caso hay que disminuir las raciones y en el segundo buscar alimentos que ellos consuman con agrado.

Ahorrar en el trabajo

– Si acostumbra a almorzar en restaurantes, elija un día de la semana para llevarlo desde casa, haga la cuenta de cuánto se ahorra al final de mes y si es posible aumente la cantidad de días a la semana que lleva almuerzo preparado en casa.

– Cuando se tiene vehículo es difícil dejar de llevarlo al trabajo, pero desplazarse en él es más caro que pagar un pasaje en el transporte público. Reduzca su uso en uno o dos días a la semana.

¡Más diversión, menos gastos!

– Organice sus salidas con previa anticipación, no haga planes relámpago porque terminará gastando más.

– Si los planes los realiza con su grupo de amigos y siempre eligen el mismo plan costoso proponga actividades similares o busque sitios muy parecidos pero de menores costos.

– Si el plan es en pareja, busque lugares que se acomoden a su presupuesto y no exagere gastando más de la cuenta.

– A la hora de salir a comer o a tomar, no le de pena aprovechar las populares «happy hour», sienta pena cuando habiendo podido pagar dos por el precio de una, pague una por el precio de dos.

Ahorro