6686_9329_1Cuando los clientes adquieren créditos con las entidades financieras tienen la opción de refinanciar las deudas cuando éstos se dejan alcanzar por las cuotas que ya había pactado.

O también pueden solicitar la refinanciación cuando aún sin dejar de cumplir con las cuotas prevén que no podrán seguir abonando el valor de las mensualidades futuras.

De modo que si ha adquirido cualquier tipo de crédito o préstamo, no hay excusa para dejar de pagar y entrar en mora, situación que hace incurrir a los clientes en mayores gastos y les afecta el historial crediticio. Eso sí, tenga en cuenta que la refinanciación trae un alivio personal, pero aumenta la cantidad de intereses que va a pagar, pues por lo general cambian las condiciones según los intereses que estén vigentes en el mes en el que se acerca a la entidad a hacer este trámite. 

 

Ventajas de la refinanciación

– Refinanciar las deudas permite mejorar el plan de pagos porque se extiende a mayores plazos.

– Las cuotas se vuelven más fáciles de pagar, porque disminuyen debido a que utilizará más cuotas que las que tenía pactadas inicialmente. 

– Aunque el valor del crédito aumenta, el deudor estará más tranquilo porque está seguro que la nueva cuota no le afectará sus ingresos.

– La refinanciación de una deuda elevada permite que no se descuiden otro tipo de obligaciones crediticias y responsabilidades personales.

– No afecta el historial crediticio de la persona, de modo que puede acceder a otro tipo de crédito con seguridad, siempre y cuando no haya quedado en mora. De modo que puede acceder a otro tipo de crédito o a excelentes recomendaciones del sector financiero.

– Al no poder pagar las cuotas que se venían cancelando, y ahora tener una cuota más baja, evitará entrar en mora y así mismo ser parte de un proceso de cobro jurídico. 

– Las entidades financieras siempre tienen planes de refinanciación. 

 

Le sugerimos consultar otras opciones en la sección: ¿Qué hacer si estoy en mora?