La clave de su tarjeta de débito puede ser una puerta abierta para los delincuentes. Aprenda cada cuánto debe cambiarla, cómo hacerlo y qué está evitando si lo hace responsablemente. 

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Según los expertos, las personas deberían cambiar su clave cada tres meses, como mínimo, ¿es usted una de ellas? En caso de no ser así, debería replantear el tiempo que deja pasar para proteger sus productos financieros. Su clave personal, que es requerida obligatoriamente al realizar transacciones, es blanco para aquellos que se dedican a cometer fraudes a través de las cuentas de correo electrónico, llamadas telefónicas y por Internet. 

Los que debe hacer y lo que debe evitar:

Sí debe Evite
  • Cambiar su clave periódicamente a través de un cajero automático o directamente en una sucursal de su banco.
  • Procurar que su clave sea un número aleatorio que no tenga una relación con usted.
  • Cubrir el teclado en los cajeros automáticos y datáfonos.
  • Usar una clave distinta para cada producto.
  • Utilizar información personal, como su fecha de nacimiento, aniversario etc.
  • Utilizar secuencias (1234) o números repetidos (2244).
  • Divulgar su clave, incluso a las personas más allegadas.
  • Escribir su clave en el respaldo de la tarjeta.

Recuerde:

La seguridad en las transacciones es una responsabilidad compartida entre su entidad bancaria y usted, y si su clave está segura, su dinero siempre estará a salvo de los siguientes delitos:

1. Clonación de tarjetas

Corresponde al copiado no autorizado de la banda magnética de las tarjetas por medios externos. Sin embargo, si los delincuentes no logran obtener su clave, no podrán hacer nada con la banda magnética.

2. Cambiazo de tarjetas

Consiste en que el delincuente le ofrece ayuda al usuario al momento de realizar una transacción y, sin que este se dé cuenta, le cambia su tarjeta débito por otra similar. Sin embargo esta es la mitad de la labor del delincuente ya que así logre obtener su tarjeta, si no tiene la clave no le servirá para nada. De allí la importancia de que la clave no esté escrita en esta (ni al derecho ni al revés, este truco no sirve para proteger el dinero).

3. Opción abierta

El delincuente induce al tarjetahabiente a abandonar el cajero automático una vez inicia la transacción, utilizando argumentos como el mal funcionamiento del dispositivo, con el objeto de que el usuario se retire y el delincuente continúe la operación. En este tipo de estafa es usted quien le entrega la clave al delincuente, el solo debe digitar el monto y completar la operación en el cajero. Recuerde siempre antes de retirarse del cajero automático oprimir el botón “Cancelar”.