7923_151959_1Bien se ha dicho que tener una cultura de ahorro en la vida es fundamental para cumplir las metas a corto, mediano y largo plazo. Sin embargo, cuando ésta se va a poner en práctica suelen surgir varias dudas… ¿cómo hacerlo?, ¿mejor guardar el dinero en la casa o mejor en el banco?, ¿qué producto financiero le conviene para este fin?, ¿qué seguridad tendrán estos recursos?, o ¿qué modalidades existen? Saber Más, Ser Más, le ayuda a responder estos interrogantes. 

Hay dos maneras de ahorrar: por el sistema informal y el sistema formal. Aunque los dos ofrecen facilidades a los clientes, existen riesgos que se corren con uno de éstos y que es necesario entrar a evaluarlos según su conveniencia.

El sistema informal (guardar el dinero en la casa, debajo del colchón, o dándoselo a un amigo) tiene ventajas tales como su simplicidad, aunque también tiene varias desventajas, entre ellas que no genera rendimientos; los recursos no están seguros; e implica una gran responsabilidad, ya que tener dinero a la mano requiere de mucha disciplina para que no se convierta en «plata de bolsillo».

Los mecanismos de ahorro formal ofrecen productos diseñados a la medida de sus clientes, y ofrecen los más altos estándares de seguridad, además de ser un sistema regulado con los más estrictos parámetros por parte de la Superintendencia Financiera de Colombia. 

El ahorrar con una entidad financiera también abre las puertas para acceder a otros productos financieros que pueden dar acceso a recursos en caso de tener que enfrentar alguna necesidad o querer cumplir un objetivo pendiente. Como toda decisión requiere de una previa investigación, tómese el tiempo de conocer los productos de ahorro que existen en el mercado y escoja el que se ajuste a lo que busca. Actualmente existen diferentes posibilidades para llevar a cabo su plan, le explicamos algunas: 

1. Cuenta de ahorro: es un producto donde usted recibe un porcentaje (tasa de interés) por guardar su dinero. En algunos casos, estas cuentas funcionan con un monto mínimo y por lo general, realizan cobros por cuota de manejo por la tarjeta débito o la expedición de cheques de gerencia.

En el caso de la cuenta de ahorro básica, se pueden realizar retiros por medio de su tarjeta y consignar dinero en las oficinas de la entidad bancaria. Según la entidad financiera, existen varios tipos de cuentas de ahorro dirigidas a un público en específico (niños, jóvenes y adultos) las cuales tienen beneficios particulares dependiendo del cliente.

2. Cuenta de ahorro programado: es una modalidad en la que, de acuerdo con su objetivo (educación, vivienda, vehículo, vacaciones) puede autorizar para que le sea descontado de su cuenta de ahorros un valor mensual, por el cual recibirá una tasa de interés especial. Este producto exige dejar el dinero en la cuenta por un mínimo plazo.

3. Cuenta de ahorro con Trámite de Apertura Simplificado (CATS): si usted no tiene ingresos suficientes para cubrir con el pago de una cuota de manejo y los costos de transacción de una cuenta de ahorros normal, este producto se ajusta a sus necesidades. Tiene un límite de operaciones de débito que no deben sobrepasar los 3 salarios mínimos mensuales legales vigentes (smmlv) acumulados en el mes; y su saldo no puede superar un máximo de 8 smmlv. 

Aprenda más sobre estas cuentas aquí: https://www.sabermassermas.com/a-un-clic-de-abrir-una-cuenta/

4. Depósito Electrónico: en la vía de crear productos financieros con bajos costos para los usuarios se han creado los depósitos electrónicos, que son un producto usualmente sin cuota de manejo y con acceso desde distintos canales (según políticas de la entidad). Su diferencia con las cuentas de ahorro y corrientes radica en que las operaciones mensuales y el saldo del depósito no pueden superar los 3 salarios mínimos mensuales legales vigentes. 

Este tipo de productos se pueden abrir desde su celular con solo su nombre, número de cédula y fecha de expedición de la misma. Los depósitos electrónicos usualmente no tienen una tarjeta débito asociada.

5. Cuenta de Ahorro y Fomento a la Construcción (AFC): este tipo de cuentas buscan darle beneficios tributarios sobre sus ingresos, siempre y cuando el dinero que está ahorrando esté destinado para comprar o pagar las cuotas de la vivienda. Tenga en cuenta que solo podrá hacer el retiro de sus recursos para adquirir vivienda, sea o no financiada por entidades sujetas a la vigilancia de la Superintendencia Financiera de Colombia, a través de créditos hipotecarios o leasing habitacional. 

6. CDT (Certificado de Depósito a Término): es un producto en el que usted deposita su dinero en una entidad financiera a un tiempo determinado. Su principal ventaja es que al usar este producto como su método de ahorro, su dinero generará rendimientos. La tasa que le pagarán por guardar su dinero, dependerá de su entidad y del tiempo de permanencia de sus recursos.

Los plazos están determinados, mínimo por 30 días, y antes del tiempo acordado, no puede retirar el dinero. Conociendo los productos que tiene a disposición y las modalidades de ahorro, usted puede escoger dependiendo de su meta y situación particular.

Recuerde que este tipo de productos, están amparados por Fogafín, en el caso de que su entidad financiera entre en liquidación. La cobertura máxima del Seguro de Depósitos es de $20 millones por depositante.