11788334_ml_internaLa ‘shadow banking,’ como se le dice en inglés, se ha convertido en un fenómeno mundial ya que representa el 25% del total de la intermediación financiera global. ¿A qué se debe su expansión y presencia en diferentes países?

Entidades financieras distintas a la banca tradicional que, además de prestarle dinero a los acreedores, buscan la rentabilidad de los inversores por medio de bajos tipos de interés, están transformando la estabilidad financiera global. Comisionistas, fiduciarias y fondos de inversión, pese a que combaten la falta de crédito, realizan operaciones de alto riesgo sin ofrecer las garantías de la regulación bancaria, déficit que las pone en la mira y las cataloga como una amenaza.

De acuerdo con el Consejo de Estabilidad Financiera (CEF), la ‘banca en la sombra’ incluye a los “operadores o agentes bursátiles que financian sus activos mediante acuerdos de recompra, los fondos mutuos del mercado de dinero que concentran fondos de inversionistas o las entidades financieras que venden papeles comerciales y usan el producto de la venta para otorgar crédito a los hogares”.  

Aunque en Colombia tan solo representan el 9,9% del Producto Interno Bruto (PIB) y el 17,1% de los activos de las entidades de crédito, no dejan de generar incertidumbre y una necesidad de exigirle a los entes de vigilancia de revisar su regulación. En China, el caso es muy diferente, porque representan cerca del 69% del PIB, un riesgo que podría generar el cese de pagos y con este, un efecto dominó en el sistema financiero.

El alcance no termina ahí, también representa el 200% del PIB de EE.UU o de la zona del euro y 3,5 veces el del Reino Unido. Cifras que han escandalizado a más de uno, pero en especial a los bancos, a quienes sí se les exigen niveles de liquidez, solvencia e indicadores de riesgo, a diferencia de estas entidades.

¿Qué efectos tienen en la estabilidad financiera?

Al no ser reguladas como el sistema bancario pueden trasladar riesgos al mercado, ya que no cuentan con un “colchón” de capital, así como tampoco con la capacidad de acudir al banco central para recibir financiación de emergencia. Por esta razón algunos países se han puesto de acuerdo en afirmar que la ‘banca en la sombra’ puede producir una crisis financiera mundial.

A partir de esta afirmación, autoridades internacionales trabajan en iniciativas que pretenden regularla, con el fin de aumentar su transparencia y detectar los riesgos que pueden afectar la estabilidad de los mercados y de las entidades financieras.