18736814_ml_internaEn ocasiones un panorama tranquilo puede cambiar drásticamente en poco tiempo cuando aquel prometedor negocio resulta inviable, el empleo de los últimos años se interrumpe o un accidente nos impide seguir con nuestra rutina productiva. Una vez evaluadas las consecuencias personales y familiares de estos hechos quedan las consecuencias financieras ¿Qué hacer con las obligaciones acumuladas?

Cuando un particular o entidad financiera le cede la posesión de una cantidad de dinero está confiando en que usted regresará este dinero en los plazos, montos y condiciones pactadas, es por esto que la palabra crédito tiene su origen en la misma raíz de las palabras creer y credibilidad.

No ponga en riesgo su credibilidad solicitando obligaciones que no puede cumplir, no crea que le “metió un golazo” a las entidades cuando logra que le aprueben créditos con documentación o certificados de ingresos inflados, realmente es su futuro económico el que se pone en la balanza.

Sin embargo, hay situaciones en la vida que están fuera de nuestro control como por ejemplo la pérdida del empleo, una mala racha en los negocios, gastos inesperados e impostergables como por ejemplo gastos médicos; estos escenarios desnudan su realidad financiera, es probable que si usted ha sido organizado y tiene ahorros, pueda resistir estas adversidades por un tiempo mayor y sin necesidad de solicitar préstamos que si simplemente se vale de su liquidación o el cupo de sus tarjetas de crédito.

Recuerde que cuando estas situaciones se presentan la peor opción que puede elegir es esconderse de sus acreedores e incumplir sus pagos, en cuanto se dé cuenta que está en riesgo de no pago, contáctelos, bien sean personas o entidades financieras, hable francamente de la situación y busquen en conjunto planes de pago que le permitan afrontar la situación problemática y continuar con su credibilidad intacta frente al sector financiero.

En caso de que aún con los planes de pago acordados no pueda cumplir con las obligaciones y entre en mora, la ley ha previsto un salvavidas de último recurso mediante la llamada “ley de insolvencia” que confiere a las personas naturales, la posibilidad de reajustar con sus acreedores un plan de pago favorable, dado que su situación financiera presente le impide cumplir a cabalidad con sus obligaciones crediticias.

Esta ley se constituye en un reconocimiento y una protección normativa que se le hace al deudor que ha sufrido un revés económico, para poder lograr un acuerdo sobre el plan de pago con respecto a sus acreedores, y de esta manera impedir que se adelanten procesos ejecutivos en su contra que pongan su patrimonio en mayor detrimento, como por ejemplo embargos.

 

¿Para quién aplica?

Este procedimiento solo es válido para las personas naturales no comerciantes que incumplan el pago de dos (2) o más obligaciones a favor de dos (2) o más acreedores por más de noventa (90) días, o contra el cual cursen dos (2) o más procesos ejecutivos o de jurisdicción coactiva.

 

¿Qué debo hacer para acogerme a esta alternativa?

Realice un informe detallado que incluya:

  • Causas que llevaron a la situación de insolvencia económica.
  • Relación completa y actualizada de los acreedores y los activos.
  • Certificación expedida por un Contador Público Independiente, en la que deje constancia del cumplimiento de los requisitos previstos en esta ley.
  • Certificados de ingresos.
  • Informe sobre los gastos de supervivencia que tiene el deudor y las personas que tiene a su cargo. Y la información sobre si tiene o no sociedad conyugal.
  • Para las personas que tienen demandas judiciales, estas tienen que anexar el material de los procesos judiciales en su contra o los procedimientos de carácter patrimonial.
  • El deudor podrá incluir dentro de su propuesta de negociación de deudas el intercambio de activos propios como fórmula de pago parcial o total de una o varias de sus obligaciones.
  • Por último, la persona deberá calcular el monto que se compromete a pagar durante el proceso, sin que esto afecte la subsistencia de este, la de su familia y la conservación de sus bienes.
  • Inicialmente, se podrá tramitar a través de los consultorios jurídicos de las universidades, centros de conciliación de las alcaldías y de entidades públicas, entre otros, donde el servicio es gratuito, siempre y cuando el monto de la deuda no supere los 53,5 millones de pesos.

 

¿A dónde acudir?

Se podrá tramitar a través de los consultorios jurídicos de las universidades, centros de conciliación de las alcaldías y de entidades públicas, entre otros, donde el servicio es gratuito, siempre y cuando el monto de la deuda no supere los 53,5 millones de pesos.

Si la deuda supera este monto se deberá recurrir a las cámaras de comercio y notarías, en las que habrá que pagar unas tarifas que determina el Ministerio de Justicia.

 

¿Es decir, que ahora es legal no pagar las obligaciones?

Tenga en cuenta que esta ley ha sido prevista como un último recurso, por lo que solo se puede recurrir a este mecanismo una vez cada cinco años y si se descubre fraude, como suministrar datos falsos o incompletos, documentos falsificados o si se finge separación de bienes con el cónyuge, se califica como crimen financiero, y lleva cárcel de 1 a 6 años.

Recuerde que si incumple el acuerdo de pago que pactó con sus acreedores pierde el derecho a volver a usar este recurso de por vida.

 

Para más detalles consulte Ley 1380 / 2010 Régimen de Insolvencia

Fuente: https://www.minjusticia.gov.co/Portals/0/Insolvencia_persona_natural/Preguntas%20frecuentes.pdf

http://www.ccb.org.co/cac/Servicios/Insolvencia