Imagínese que usted va a solicitar un crédito hipotecario, ya está preparado para hacer todos los trámites, y sabe que este proceso tomará algunos días o más, pero ¿qué tal si solo durara unos minutos? ¿qué tal si todo pudiera ser analizado y clasificado en menos de un segundo por una app, que cuenta con la información necesaria, y entonces usted obtiene su respuesta inmediatamente?

Ahora imagínese que de tanto comprar tiquetes aéreos con su tarjeta de crédito ahora le llegan ofertas y planes personalizados para poder visitar sus lugares favoritos o esos a dónde siempre quiso ir (claramente, no nos referimos a esa publicidad que le llega por meses, luego de haber buscado una vez un tiquete).

Pare de imaginar porque el Open Banking está más cerca de lo que usted cree y todo lo anterior será posible.

Por naturaleza, y por obvias razones, los bancos siempre han guardado y protegido la información de sus clientes. El dinero es un tema de cuidado, que exige confidencialidad. Lo que el Open Banking propone es que, con su aprobación, sus datos puedan ser democratizados, es decir, que, si antes pertenecían exclusivamente a las entidades financieras, desde ahora usted pueda decidir y autorizar su uso por parte de terceros, quienes a cambio de esta información ofrecen beneficios, nuevos y mejores servicios.

Su objetivo es compartir datos de forma segura entre bancos y otros actores del mercado, permitiendo así la creación de nuevos productos hiperpersonalizados, servicios decentralizados, agilizar procesos y facilitar el uso y acceso a la banca misma, todo eso se logra a través de una interfaz de programacion de aplicaciones en abierto (API por sus siglas en inglés).

 

¿Cómo funcionan las APIs? 

Estas aplicaciones actúan como puente y conectan al banco con las empresas proveedoras de servicios autorizadas por el cliente, por allí viaja la información del usuario. Por ejemplo, cuando la persona quiere registrarse en una página, pero no le interesa llenar todos los datos, puede contar con la opción de crear el usuario con el perfil de Facebook. En ese caso una API, se encarga de conectar la interfaz de Facebook con la página de registro e intercambia la información necesaria.

Para que el Open Banking funcione de manera fluida es necesaria la creación y ejecución de las APIs, pues gracias a ellas se concretan los beneficios y se generan las oportunidades de la banca abierta.

 

Oportunidades

Aunque a los usuarios les puede generar desconfianza ceder sus datos y pueden existir temores, sobre todo si no se tiene el conocimiento suficiente de este nuevo entorno, el Open Banking ofrece muchas ventajas, estas son algunas:

  • Productos y servicios personalizados.
  • Más y mejores productos.
  • Mayor información para tomar decisiones financieras.
  • Disminución del tiempo de respuesta.
  • Reducción de costos pues desparecen algunos intermediarios.
  • Mayor seguridad.
  • Unificación de toda la información financiera del cliente.
  • Mejor experiencia del usuario.
  • Mayor control del cliente de su propia información.
  • Integración del sistema financiero al estilo de vida cotidiano del usuario.

 

Desafíos

 En este punto, y todavía, después de toda la información que le hemos brindado, puede seguir pensando que “cómo es posible que el banco vaya a compartir sus datos con todo el mundo (cosa que le repetimos es falso) y que cualquiera va a conocer su información, como el extracto bancario”. Y justamente esa es el mayor reto del Open Banking, hacer entender que, primero, nadie está obligado a hacerlo, segundo, que va a facilitar la relación cliente-entidad y así mismo la vida de los usuarios, y, tercero, que es mucho más seguro.

Otros desafíos son:

  • Lograr una adecuada administración de los riesgos que pueden llegar a existir al compartir de forma abierta información sensible de los clientes. 
  • Implementar esquemas y protocolos para que la información circule de manera segura y ordenada. 
  • Crear estructuras adecuadas de relacionamiento con terceros. 
  • Cambio estructural y organizacional, que habilite la innovación abierta, de tal forma que se pueda dar respuesta rápida y adecuada a los clientes, pues una gran ola de competidores irá apareciendo. 
  • Rediseñar procesos y distribución de productos, ya que los que están hoy no responderán a las necesidades del Open Banking. 
  • Responder a la demanda del nuevo consumidor.

 

A pesar de que aún hay desafíos y de que en sí el modelo de Open Banking es un reto para el sistema financiero, no solo desde la parte técnica, también desde la pedagógica y de servicio al cliente, como alguna vez lo fue la banca digital o la banca móvil, la banca abierta llegó para quedarse y traerá ventajas tanto para las entidades como para el usuario final.

 

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